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Blogs y comics: Redefiniendo la pandilla 3 mayo 2006

Posted by perspectivas in Análisis y opinión, Conocimiento libre, Información alternativa.
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Por Guillermo Zapata (Ladinamo)

El pasado 9 de febrero se dieron a conocer los resultados de la tercera edición de los premios La Cárcel de Papel, certamen organizado por el blog homónimo, que se ha convertido en un referente tanto para autores como para aficionados al cómic. El certamen ha contado con la participación de más de mil usuarios, lo que da idea de la consolidación del fenómeno de las bitácoras dedicadas al cómic en Internet.

El número de blogs en torno al universo del cómic que se puede encontrar en Internet no deja de crecer. Buena prueba de ello es que una página como Tebelogs tiene ya casi trescientos blogs agregados que se actualizan con regularidad. Entre todos van construyendo una densa tela de araña por la que se mueven expertos, aficionados, visitantes ocasionales y casas editoriales.

Al leer cualquiera de ellos, uno se da cuenta de hasta qué punto están redefiniendo la crítica especializada. Algunos apuestan por un estilo más cercano al periodismo clásico; es el caso del blog Zona negativa, de Toni Boix, quien, por ejemplo, dice a propósito de la obra de Luis Durán: “Aúna con acierto la complejidad del mensaje y la claridad de la exposición. Los temas recurrentes del historietista encajan con más naturalidad que nunca bajo esas dos distintas miradas tan suyas hechas de comicidad y trascendencia. Una obra preciosa, con un dibujo que se va tornando atractivo, de bella factura y denso contenido sin por ello dejar de ser entretenida”. Con un lenguaje más directo y expresivo tenemos a las gentes de A.D.L.O. (adlo.blogspot.com) que incluyen en su bitácora críticas, reseñas, cómics propios o agudos análisis sobre dibujantes que predicen el futuro.

Es imposible determinar un criterio de validez general para las propuestas de cada uno de éstos blogs. No existe un canon ni un púlpito desde el que hablar, ni siquiera experiencia previa que valide (o no) la propia palabra. Según el autor de la bitácora Un tebeo con otro nombre: “Poco hay que contar. La persona que esto escribe es simplemente un lector de tebeos como vosotros. No he trabajado jamás para ninguna editorial ni tengo ningún currículum que mostrar, vamos, ni siquiera he colaborado en fanzines. A todo lo más que he llegado es a que alguna vez me publiquen alguna carta en un correo del lector. Así que la palabra aficionado es la que mejor casa conmigo y con el blog: éste es, ante todo, un blog hecho por un aficionado a los tebeos”.

La multiplicación de la palabra da al traste con la figura tradicional del crítico. Aquí el único criterio es la confianza particular del visitante, o la posibilidad de expresar cualquier otro punto de vista, ya sea en el blog visitado o en el propio. Muchas veces no se trata tanto de informarse, como de compartir una conversación; el juicio a veces es lo de menos. Estamos en un reino dominado por la pasión, donde la contraposición entre lo público y lo privado se trastoca por completo: “Me es absolutamente imposible pasar por delante de un kiosco y no pararme a ver si encuentro cómics. El hecho de que, desde hace años, sólo haya tenido éxito en mi búsqueda en dos o tres casos (un par de kioscos de las Ramblas y otro cerca de Arco de Triunfo) no ha hecho, por el momento, que mi moral desfallezca”, escribe Jotace en su blog.

La distancia de la crítica queda destruida bajo toneladas de comentarios enviados por los propios lectores. La sensación se parece más a la de estar en una especie de patio de recreo en el que se juntan gentes de comparten una afición. Casas en el árbol, pandillas, clubes de amigos que quedan para verse y hablar de las cosas que ya saben que les gustan. En algunos casos, la referencia constante al propio universo potencia (quizás en el peor sentido) esa dimensión comunitaria.

Copyright: el original y sus copias

Semejante exceso comunicativo ha puestos nerviosas a algunas editoriales, que temen por el sagrado copyright de sus imágenes, especialmente en lo referente a las portadas. Dargaud no tardó en sacar un decálogo con unas supuestas normas de buena conducta: “Los sitios web se comprometen a hacer aparecer el copyright de Dargaud. El nombre del autor deberá aparecer igualmente. No se pueden publicar más de tres o cuatro páginas de previo. Cada álbum (y los elementos visuales incluidos) está protegido por los derechos de autor, en aplicación de la legislación sobre propiedad intelectual. No se puede utilizar, copiar, reproducir, modificar o desnaturalizar esta obra o sus elementos sin la autorización escrita previa del editor. El editor se reserva el derecho de perseguir legalmente toda violación de los derechos de propiedad intelectual, incluyendo acciones penales”.

Es especialmente relevante el apartado que hace referencia a la desnaturalización de la obra, ya que una de las actividades favoritas de algunos de los autores de blogs es la manipulación y la asignación de sentidos distintos a los contenidos de dichas páginas, siguiendo la mejor estela del collage y la cultural pop. Generalmente, los propios blogs permiten la copia de sus textos, usan sin demasiadas preocupaciones imágenes extraídas de casi todas partes y se mantienen un tanto ajenos a éstas amenazas. No en vano la industria del cómic (en formato papel) sigue teniendo diferencias esenciales con sus versiones telemáticas y el fetichisimo de la mercancía sigue imperando en un mundo donde aún hay diferencias entre el original y la copia.

http://lacarceldepapel.com
http://adlo.blogspot.com
http://jotacedt.blogspot.com
http://www.zonanegativa.com
http://tebelogs.dreamers.com
http://www.untebeoconotronombre.com

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